Sobre la pregunta ¿hay personas buenas en El Salvador?

Recuerdo que cuando era niño, siempre me quejaba de haber nacido en El Salvador. Mi principal queja era que los juguetes que venían al país no eran ni cerca de modernos y sofisticados como los que yo había visto en un viaje que hice a Estados Unidos (estábamos en tiempo de guerra civil y las cosas eran muy diferentes al presente). También me quejaba por que no podía salir a la calle sin preocuparme que me robaran la bicicleta o la pelota, porque los centros comerciales no eran tan bonitos ni tenían tantos juguetes a disposición, porque no teníamos un canal de televisión dedicado a las caricaturas y la televisión por cable era bastante deficiente. Las computadoras estaban lejos de venir al público en general y en Estados Unidos había visto todo tipo de “gadgets” locos que hacían cualquier tipo de maravilla. Y finalmente, como mi viaje había sido a Disney World en Orlando, el mundo que había visto fuera de mi país era diametralmente opuesto al que vivía todos los días, considerando que a un niño lo que mas le interesa es el entretenimiento, divertirse y encima estábamos en tiempo de guerra.

Estoy seguro que muchos de los que esto leen se podrán sentir identificados con esos recuerdos de cuando siendo niños tenían esa sensación de desear haber nacido en otro país. Lo que me preocupa es que en la actualidad hay muchos adultos que se siguen sintiendo igual.

En lo personal he cambiado mucho mi visión, pues creo que es natural en un niño buscar siempre el entretenimiento, saberse dependiente de sus padres, viviendo en un mundo donde todo está hecho y está ahí solo para jugar con el. Es de esperarse que los criterios de juicio de un niño giren alrededor de su entretenimiento, pero a medida vamos madurando, las cualidades de las cosas que apreciamos en nuestra vida van transformándose y vamos adquiriendo algunos valores mas duraderos y profundos, lo que nos lleva a apreciar las cosas no solo por su estado actual, sino por su historia, y sobre todo por la relación que tienen con nuestra historia personal. Si hemos dejado el ombligo en una tierra, hemos conocido a familiares y amigos entrañables, hemos trabajado duro durante años para mejorar nuestra condición personal y colectiva, es indiscutible que esta actividad deja huella, y las huellas hacen historia. Pienso que el adulto ya no debe sentirse hijo de “papá gobierno”, si tenemos la sociedad que tenemos es porque eso somos y si bien hay muchas cosas que señalar y corregir, lo cierto es que acá estamos y la única forma de mejorar al país es mejorarnos a nosotros mismos. Esto no sucederá de forma masiva, sino individual y poco a poco. Solo llegaremos ahí teniendo sueños personales y siendo consecuente con ellos, viviendo con ética, trabajando sin pereza y conviviendo con tolerancia en todos lados y en privado.

Para mí ya no es tan fácil juzgar a mi querido país. Para irme de acá tendría que suceder un evento de fuerza mayor. Hay que ver la realidad con otros ojos y en lugar de ver solo negatividad, podemos hacer un esfuerzo y ver oportunidades de madurez, pues el Gobierno no es nuestro papá y las cosas en El Salvador están lejos de estar terminadas. En nuestras manos adultas está la responsabilidad de dejar de esperar solo recibir trabajos hechos y hacer; tal vez los salvadoreños de las próximas 5 o 6 generaciones vivirán en un país enderezado, no por magia, sino por el trabajo que haremos los que estamos hoy.

¿Qué me llevó a decir esto?

Soy miembro de Nueva Acrópolis desde hace algunos años y en este tiempo he conocido a muchos “locos” con los que compartimos el ideal de mejorar nuestro país y desde hace 6 años hemos aprovechado el contexto del Día Mundial de la Filosofía para hacer un concurso de fotografía que gire alrededor de algún tema de reflexión para el país. Me contaban los organizadores directos que es notable la negatividad que teníamos hace 6 años porque para el primer concurso llamado “Tolerancia”, recibimos casi un 100% de fotos mostrando “Intolerancia”. Al parecer, en los últimos años la tendencia ha ido moviéndose hacia lo positivo.

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Este año el tema es “Héroes Cotidianos”, un tema que me ha llevado a reflexionar sobre nuestro país y sobre nuestra actitud hacia él y de ahí el título del post. En circunstancias extraordinarias, cuando corren peligro nuestros seres queridos, es relativamente natural volverse héroes. Pero ser héroes en lo cotidiano, en la intimidad de nuestros espacios privados, donde nadie te ve ni te lo reconoce, ante una realidad evidente que te lleva a darte cuenta que muy probablemente tus sueños no los verás cumplidos en vida, sino que trabajas por las futuras generaciones que aún ni conoces, eso es mucho mas difícil. Podría decir que quien hace esto, tiene grandeza de alma. Como decía una persona grande de nuestro tiempo:

“Hacer las cosas ordinarias, con un amor extraordinario” - Madre Teresa de Calcuta

Es justamente esto lo que busca capturar el concurso de fotografía, personas que en su día a día estén haciendo patria, sin propaganda, sin pompa, solo con el placer del deber cumplido. Se buscó la fotografía pues es uno de los medios artísticos que ha adquirido mucha influencia últimamente, pues con nuestros medios actuales de comunicación nos hemos acostumbrado a ver fotografías y es indiscutible que al ver una fotografía que inmortaliza un momento especial, hace eco dentro de nosotros.

El concurso ha sido (o será) cubierto por muchos medios: Hecho en positivo, Medio lleno, TCS – Cosas Buenas, Canal 12, Medios Juveniles, Periodico de la UTEC, Revista Talent Photo entre otros.

Las mejores fotos se expondrán durante 2 fines de semana en Multiplaza y luego de la premiación, se espera hacer una exposición itinerante en las casas de la cultura de todo el país, pues contamos con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Presidencia para esto.

El día de la premiación será en el Teatro Presidente y se dará un reconocimiento no solo a los fotógrafos, sino también a los héroes cotidianos retratados. Se invitará también a muchas entidades de la sociedad que tienen años de estar trabajando por un mejor país. La idea es que en una sola noche se puedan reunir a muchos salvadoreños que están haciendo, no solo esperando, un mejor El Salvador.

¿Te gusta la fotografía? ¡Participa! ¿Quieres un mejor país? Ayúdanos a difundir este mensaje para que seamos más los salvadoreños enterados de esta iniciativa.

Finalmente

Creo que todo en el Universo tiene una razón de ser, y si nacimos en El Salvador, asumamos como nuestro deber mejorar esta tierra, que es nuestra casa. Sintámonos herederos de los verdaderos padres de la patria Salvadoreña y sus ideales profundos que soñaban con un mejor país como Francisco Gavidia, Don Alberto Masferrer, Salarrué, Claudia Lars.

1 Response to "Sobre la pregunta ¿hay personas buenas en El Salvador?"

  1. Anónimo 12:57 a. m.
    si todavia las hay